Tenemos una bolita de corchopán o como se llame la bolita. La decapitamos. Es decir, le quitamos uno de los lados para hacer la base, aproximadamente seis centímetros de bola es lo que hemos quitado.
Luego elegimos las telitas navideñas que queremos usar y cortamos unos cuantos, al menos cuarenta, cuadraditos de 10×10.
Doblamos por la mitad – Y planchamos, para que quede fijo.
Doblamos las esquinas al centro, como al hacer un barquito de papel. – Y planchamos otra vez. Así con toooodos los trocitos.
Y comenzamos a pegar los trozos en la bola. El primer trozo de tela ha sido un cuadradito de 10×10 sin doblar y con el centro recortado en aspa para luego poner la vela. No tengo foto del agujero en el porespán, pero os imagináis que le hemos echo un agujerito a la bola con el tamaño del ancho de la vela, ¿no?
Los triangulitos de tela se clavan en la bola con alfileres, no vamos a usar pegamento ni nada.
Y ahora empieza la imaginación y creatividad de cada uno, a la hora de combinar colores. ¡Vamos allá!
Hay que clavarlos en las puntas inferiores para que no se vean los alfileres y tratando de que sea simétrico de alguna forma.
¡Y lo tenemos!
La base se puede tapar con un poquito de fieltro o con un circulillo de tela. Solo nos quedaría poner la vela y terminado.